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06/09/2017 - 16:56 General

En la mayoría de los casos, septiembre significa decir adiós a las vacaciones y los días de descanso, volver al trabajo, a la rutina, y a la tan temida “depresión postvacacional”. Pero, como señala Calixto Plumed, psicólogo de la Clínica Nuestra Señora de La Paz, “el síndrome postvacacional, conocido mejor como estrés o depresión postvacacional, resulta ser un conjunto de síntomas que se manifiestan cuando nos incorporamos a nuestras obligaciones, ya sean laborales, familiares o de estudio, tras un período de vacaciones. No está aceptado como enfermedad ni tampoco se manifiesta en todas las personas.”

Tal y como explica “no es algo enfermizo, y se trata solo de una reacción normal del ser humano frente al cese de una actividad, en general, placentera”.

Según datos estadísticos, el 5 por ciento de la población que tiene vacaciones lo padece, y otros llegan a afirmar que hasta un 30 o 35 por ciento de la población tienen estas sensaciones. Sensaciones que suelen remitir a los 10 o 15 días. Las personas más propensas a sufrirlo, tienen entre 45 y 55 años y han vivido un cambio en sus ritmos biológicos (costumbres, horarios, etc.) durante sus vacaciones.

Identificar este mal llamado síndrome se basa en la sensación que se tiene al reincorporarse a su puesto tras acabar su periodo de descanso, con apatía, seguida por el cansancio o la falta de energía para realizar las tareas. En algunos casos incluso se puede llegar a padecer dolor de cabeza, ansiedad o malestar general. Las manifestaciones más comunes son la falta de concentración, irritabilidad, tristeza, fatiga,  etc.

Cómo evitarlo

Como señala Calixto Plumed, en muchas ocasiones esta manifestación depresiva tras la vuelta a la rutina “es ocasionada por no haber entendido que las vacaciones son un cambio de ocupación y, como tal cambio hay que adaptarlo tanto a la ida como a la vuelta y no de manera precipitada”.

“El mejor remedio, por lo tanto, es la prevención: realizar una actividad que nos guste y disfrutar de unas vacaciones relajantes” son las mejores formas de evitar el malestar que provoca la vuelta a la rutina.

Pero si el trabajo tiende a estresar y las vacaciones han sido demasiado movidas, el psicólogo nos da algunos consejos que ayudarán a superar la sintomatología postvacacional:

1. Levantarse pronto unos días antes de reincorporarse
2. Tener una rutina especial en la oficina para esa mañana
3. Hacer un plan divertido y no muy tarde para hacer a la salida del trabajo
4. Ver el lado positivo
5. Cortar con los pensamientos recurrentes
6. No cargarse de trabajo el primer día. Abordar las actividades laborales progresivamente

Además, advierte de que las convivencias familiares o grupales más frecuentes e intensas de estos días también hacen aparecer otras manifestaciones que estaban ocultas durante la rutina del resto del año, al igual que “los excesos y el querer llegar a todo cuanto se nos presente, hace que se conviertan en motivo de estrés días que debieran servir para cambiar de ocupación o actividad”.

Calixto Plumed aconseja cuidar de nuestro cuerpo, “también en vacaciones y aprender a  escucharlo para que no se queje y para que no lo maltratemos. Una vez más, en el equilibrio está lo adecuado”.