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18/12/2012 - 10:43 General

La Escuela de padres impulsada por el área de Apoyo psicopedagógico del Hospital San Juan de Dios de Sevilla abordó en su última charla las normas y los límites a los pequeños de la casa. Los profesionales insisten en que son herramientas para integrarles en la convivencia familiar y social.
 


Imponer normas otorga seguridad a los pequeños, les ayuda a diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal. Para conseguir que los niños las interioricen y las acepten hay que transmitirles confianza en el desarrollo de esa responsabilidad. Es importante que los padres no den la sensación de que las normas sean impuestas por capricho o impulso y, por supuesto, es fundamental que los progenitores den ejemplo.

La confianza en ellos implica otorgar cierto margen de decisión a los menores. Para establecer normas lo padres y madres deben dar a sus pequeños indicaciones claras hacia conductas concretas, exigir su cumplimiento y cumplir uno mismo con ellas. Las normas deben ser firmes. Si los límites no son claros se genera la desobediencia, la resistencia, la falta de responsabilidad. Los pequeños deben percibir que las normas son para todos.

La manera de transmitir esas normas también es muy importante: no se debe insistir, sino especificar breve y claramente lo que se desea sin amenazas pero de manera inflexible, premiando en cambio las conductas positivas y responsables.

La Escuela de padres es una iniciativa, del Área de Apoyo Psicopedagógico del Hospital San Juan de Dios de Sevilla, pretende asesorar a padres y madres sobre comportamientos conflictivos o problemas de adaptación. Es fruto de un acuerdo de colaboración entre el equipo de pedagogos del Hospital de Sevilla y la red de guarderías Bichos que tiene dos vías de asesoramiento: por un lado al profesorado para ayudarle a detectar en clase posibles problemas de comportamiento y por otro, a los padres, a quienes, a través de una reunión mensual se les proporciona estrategias para afrontar comportamientos poco adecuados de sus hijos.